lunes, 25 de julio de 2011

Noqueada la Liga de Boxeo

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Un letrero hecho con  tiza sobre una de las bases que sostiene la tribuna sur del estadio General Santander, le anuncia al público que ahí funciona la sede de la Liga de Boxeo de Norte de Santander.

Así como el aviso ‘Boxeo’ denota que la organización está noqueada, los elementos para entrenar prueban que la pobreza la persigue. Es de tal magnitud,  que los guantes le permiten al deportista hurgarse la nariz con el dedo pulgar.

En el departamento, la historia boxística es corta y el futuro incierto, donde la lucha por un objetivo, medalla o premio se logra no sólo esquivando los golpes del rival, como se verá en este trabajo periodístico de La Opinión, que le puso el ojo crítico al deporte local para ver cómo anda.

Cuando se habla de lugares donde se puede practicar y prepara para ser boxeador, a la mente se vienen imágenes de coliseos y centros de alto rendimiento. 

Pero en Cúcuta la realidad es otra. Pese a esto, hay personas que siguen esquivando un  jab, upercut o crochet para no dejar caer la Liga de Boxeo de Norte de Santander.

El primer golpe bajo que sufrió la Liga fue la renuncia de su presidente Fernando Martínez en junio de 2010. Él siempre manifestó su preocupación por el panorama que se veía respecto a la Liga y la  preparación para los Juegos Nacionales.

Un año antes de su renuncia, el 17 de junio del 2009 La Opinión habló con él. Indicó que en ese momento  contaban con 48 deportistas, un local para  entrenamiento en la escuela Alianza para el Progreso en San Rafael, pero no tenían los elementos básicos para la práctica y lo principal, el cuadrilátero o ring de boxeo. 

De igual forma manifestó que les  faltan los guantes, protectores bucales, cabezales, fajas,  lazos, sacos de arena, peras y todo lo que se necesita para la práctica del boxeo.

“Mientras el deportista no vea implementación, es complicado. Es como si en una cancha de fútbol no hay balones, entonces a qué le van a dar patadas”, explicó Martínez.

Con la problemática que existía, y la renuncia del entonces presidente de la Liga de Boxeo, la Gobernación emitió la resolución de nombramiento del director técnico Santos Manuel García en ese cargo.

Hoy,  el panorama es igual de enredado a cuando los peleadores se entrelazan en una lucha cuerpo a cuerpo. No cuenta con un escenario cómodo para la preparación de sus deportistas. El cuadrilátero   permanece debajo de la tribuna sur del estadio General Santander. 

La campana suena duro y con insistencia para señalar que la tierra, escombros y humedad crearon las perfectas condiciones para que se pasaran a vivir allí asquerosos inquilinos como ratas y cucarachas que a veces acompañan a los pugilistas.  

Un sitio donde los boxeadores comienzan a soñar en ser como “Kid Pambelé”.

que se colocaron para evitar el paso de curiosos que al ver el ring intentan subirse a él. Al sitio donde los amantes del deporte de las narices chatas sueñan con emular a Antonio Cervantes ‘Kid Pambelé’, llegaron los sacos de arena, peras y lazos que en algún momento hicieron falta.

Elementos básicos, como los guantes, son los que más se necesitan. Los boxeadores se arriesgan a sufrir lesiones por el pésimo estado en que se encuentran las cubiertas protectoras de las manos con las que practican.

Ese es el principal llamado que hace su presidente y entrenador, Santos Manuel García. “Nosotros no contamos con un par de guantines, no contamos con eso. Tenemos que usar los guantes para que los muchachos les peguen a los sacos”,  contó a La Opinión.

Para él, la ubicación del escenario pasa a un segundo plano.  El principal objetivo son los implementos para poder entrenar a diario. “Hemos tenido la fortuna de tener este escenario, no es el apropiado, pero por lo menos estamos sobre un cuadrilátero”,  comentó.


Renuncié porque me cansé de las promesas: Martínez


Cuando el expresidente de la  Liga de Boxeo, Fernando Martínez  vio la oportunidad de volver a hablar con un medio de comunicación, en este caso con La Opinión, no dudó un momento para desahogarse. 

“De verdad que uno se cansa de estar pasando oficios, yo pasé más de diez. A Indenorte le pasé más de cinco y a la Gobernación tres.  De la Alcaldía de Cúcuta hemos encontrado un poco de apoyo, el gobierno municipal hace lo que puede. La Liga es de la Gobernación y de Indenorte, pero de ellos no hemos recibido la primera implementación deportiva”, denunció.

“A mí me llaman a decirme, Fernando no hay implementos.  Pero yo qué hago, si los que tenía en mi negocio ya los doné todos. No tengo más. No tengo plata para comprar, eso le corresponde a la Gobernación e Indenorte, ahí tengo las copias de todos los oficios que pasé pidiendo implementos”,  relató Martínez.

En diciembre de 2009 el gobierno departamental hizo un acto simbólico para la entrega de elementos deportivos, pero a la fecha nada de lo anunciado llegó a manos de los boxeadores.

“Yo recuperé la Liga de Boxeo porque había perdido el reconocimiento deportivo, empezando con los clubes, yo los armé e  hice la escuela de formación deportiva que había en el barrio San Rafael. También se consiguió la personería jurídica, le volvimos a dar vida a la liga, pero de parte de la Gobernación y los entes deportivos no hemos recibido nada de apoyo”, insistió.

Por otra parte, reconoció el apoyo que tuvo cuando se organizó la pelea en que se disputó el título mundial de las 135 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), donde se enfrentaron la colombiana Darys Esther Pardo Cotera y la mexicana Jessica Villafranca Martínez. “Para ese evento,  la empresa privada, la Alcaldía y la Gobernación nos ayudaron en algo”,  recordó.

Sin embargo, lo cierto es que el evento resultó siendo un fracaso al que asistió poca gente y dejó pérdidas económicas.


“Me pidieron que la liga no se acabara”


Santos Manuel García tiene 32 años de estar trabajando con el boxeo en el departamento. Inició como entrenador, pero ahora maneja la presidencia. Pese a no ser de Norte de Santander, es quien por ahora pone el pecho para que por decisión técnica, este deporte no pierda la batalla por la vida, aunque esté noqueado por los problemas que lo agobian.

El esfuerzo de Santos Manuel por sacar la liga adelante ha sido cuestión de largos años.  De a poco parece estar viendo el resultado de insistir y tocar puertas que en muchas oficinas le cerraron.

En su mente tiene claros, como una grabación,  los nombres y apellidos de las personas que le han ayudado a seguir adelante. 

“La alcaldesa María Eugenia Riascos nos ha regalado unos viajes para llevar a los muchachos a campeonatos y nos dio el cuadrilátero movible. El  gobernador William Villamizar me tiene mi sueldo como es debido. Siward Peñaloza,  director de Indenorte,  María Holanda, el profesor Miguel Ángel Cepero y Tito Ordoñez nos han apoyado. Han sido ayudas que uno agradece porque poco a poco se están uniendo”,  indicó.

Por ahora tiene activos a sus muchachos, los ha llevado a diferentes viajes como Pacelli, Sabana Larga, Arauca y Villavicencio.

El presupuesto que se le entregó a la Liga de Boxeo,  pensando en los Juegos Nacionales, es de $13 millones por parte de la Gobernación y $7 millones de Indenorte. En total son $20 millones que para Santos Manuel, en un año no da para una asistencia técnica. 

Afortunadamente para él, la propuesta del Gobernador quien decidió pagarle un sueldo mensual ha sido un alivio en cuanto al tema económico.


El ring de la discordia


El elemento más necesario para el boxeo, fue la gota que rebosó la copa para el entonces presidente Fernando Martínez.

En aquel momento, la Alcaldía de Cúcuta logró conseguir un espacio cerrado en el barrio San Rafael para que la Liga tuviera su espacio privado para entrenar.

Con la llegada del cuadrilátero que tanto problema causó, la organización tuvo que buscar otra sede, pues el tamaño no era el esperado, pues el escenario no se podía dejar desarmado y sin utilizar. Por esta razón, el destino final fue el Estadio General Santander. 

Pero realmente lo que generó la discrepancia no fue esto.  Resulta que cuando se anunció la donación del ring para la Liga de Boxeo se estableció que sería móvil y su costo era alrededor de $30 millones.

“Nos entregaron uno de $5 millones. Eso no vale más, es un ring fijo, quien sabe qué pasó con el resto de plata”, expresó  Fernando Martínez quien siendo el presidente en ese momento,  redactó un oficio donde dejó claro que no recibía el elemento esperado y prometido. Las razones no fueron claras, fue algo que terminó siendo lo contrario a lo que se había pedido.

Lo cierto es que el ring cada día se sigue deteriorando. Mientras tanto, antes que pierda su función principal,  el actual presidente y entrenador, Santos Manuel García seguirá utilizándolo.


Así está el panorama


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El principal objetivo que se tiene para las ligas de Norte de Santander son los Juegos Nacionales del año entrante. 

En la de boxeo todavía no se ha definido la lista de los pugilistas que representarán al departamento. Por ahora la cifra está en alrededor de ocho boxeadores, pero todo dependerá de la disciplina de cada uno de ellos en los meses que quedan de preparación.

El máximo estandarte es David Escobar. Recientemente ganó medalla de oro y placa de boxeador más limpio,  en las competencias llevadas a cabo en Villavicencio (Meta). 

Se destaca en el palmarés de Escobar el haber sido dos veces campeón en Pacelli (Tibú), campeón interdepartamental, trofeo a la pelea más rápida y  medallista de bronce en el campeonato juvenil nacional.

Por ahora, es de esperar que pasara con los escenarios e implementos deportivos para los juegos Nacionales, es un proceso que aún no tiene un futuro claro. Mientras tanto, en la Liga de Boxeo seguirán esquivando los golpes que resultan en algunos casos más fuertes a los que proporcionan sus contrincantes.

Los nortesantandereanos que se inclinaron por ese deporte tienen como referente a Antonio Cervantes “Kid Pambelé”, quien el 28 de octubre de 1972 ganó el título mundial, como principal ejemplo a seguir en este mundo del boxeo.

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